Una instalación pública para explicar un eclipse que no se repetía desde hace un siglo
Del 20 de julio al 31 de agosto de 2026, la Sala de Exposiciones de Las Naves, en València, acogió una instalación divulgativa con motivo del eclipse solar total del 12 de agosto, visible desde la ciudad por primera vez en más de un siglo. El Ayuntamiento de València encargó a DeuSens el diseño de una experiencia inmersiva capaz de traducir este fenómeno astronómico complejo en un recorrido accesible para cualquier visitante, desde niños hasta público adulto sin formación científica previa. El reto no era solo divulgativo: había que resolver también cómo hablar de un eclipse sin invitar a nadie a mirar directamente al Sol.
DeuSens planteó un recorrido único que uniera contexto histórico, comprensión científica y una experiencia memorable, evitando el riesgo visual mediante la propia naturaleza de la propuesta: vivir el eclipse desde dentro, en sala, en lugar de observarlo en el cielo.
Realidad virtual para viajar al espacio y comprender el eclipse
El corazón de la experiencia fue un recorrido de realidad virtual que llevó al visitante fuera de la Tierra para observar, desde una perspectiva imposible a simple vista, cómo se alinean el Sol, la Luna y la Tierra durante un eclipse total. La secuencia recreó los instantes más difíciles de presenciar de un eclipse real —el momento en que la Luna cubre por completo el disco solar, el resplandor de la corona, el destello del anillo de diamante y el parpadeo de las últimas perlas de luz antes de la totalidad—.
La narrativa se diseñó para un público amplio: locución clara, ritmo pausado y una intensidad pensada también para los visitantes más jóvenes. El recorrido se vivió a través de gafas PICO 4, con autonomía suficiente para acompañar toda la jornada de apertura. Más que mostrar el eclipse, la experiencia lo hizo sentir, resolviendo con tecnología lo que ningún visitante podría observar de forma segura ni con tanto detalle desde el propio cielo valenciano.
Un retrato generado con IA para convertir al visitante en protagonista
La segunda pieza del recorrido incorporó una estación de FunMirror, nuestra solución de inteligencia artificial generativa, que convirtió a cada visitante en un personaje del propio relato del eclipse: una expedición científica de principios del siglo pasado revivida a través de su imagen. A partir de una fotografía tomada en el momento, la instalación generó un retrato conmemorativo que el visitante pudo llevarse como recuerdo digital de la visita.
El diseño de esta pieza recuperó, de forma simbólica, el espíritu de aquellas expediciones astronómicas que viajaron hasta la Comunitat Valenciana para presenciar el eclipse de 1905. Convertir al público en parte de esa historia —y no solo en espectador— reforzó la idea central de la instalación: completar, más de cien años después, lo que aquella generación no pudo terminar de ver.
Divulgación científica, seguridad y accesibilidad para todos los públicos
Toda la experiencia se apoyó en contenidos rigurosos, contrastados con fuentes astronómicas oficiales, para explicar con precisión qué ocurre durante un eclipse, por qué la Comunitat Valenciana fue protagonista de la astronomía mundial en 1905, y cómo se relaciona este fenómeno con la ciencia moderna. La seguridad ocular se integró como mensaje transversal en toda la instalación, con recomendaciones claras sobre cómo observar el fenómeno real sin poner en riesgo la vista.
El recorrido se pensó para funcionar de forma autónoma durante todo el periodo de apertura, acompañado de materiales didácticos y sesiones dirigidas a colegios y grupos organizados durante el verano. El resultado fue una experiencia pensada para acompañar a la ciudadanía valenciana en un acontecimiento histórico irrepetible, con la tecnología como puente hacia la curiosidad científica.
¿Listo para dar el salto a la hiperexperiencia?
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