Un vídeo de configuración inicial ha aparecido dentro del propio firmware de Quest, mostrando por primera vez el próximo visor ultraligero de Meta, conocido internamente como Phoenix. Las imágenes originales de la filtración son deliberadamente borrosas — las que acompañan este artículo son interpretaciones no oficiales creadas por la comunidad a partir de esa filtración; Meta todavía no ha mostrado el diseño final de Phoenix.

Ilustración especulativa de fan sobre el hipotético "Meta Project Phoenix". Render no oficial, no confirmado por Meta.
Lo que se ha filtrado
Las imágenes dejan ver un diseño casi de gafas: perfil fino, ajuste independiente de lentes para cada ojo, clips nasales intercambiables y seguimiento de manos y mirada integrado, sin mandos físicos a la vista. El vídeo de configuración camina al usuario por el ajuste de las lentes y el calibrado del seguimiento ocular, lo que sugiere que toda la interacción del dispositivo depende de la mirada y los gestos.
La clave: separar el cómputo de la cabeza
Lo que hace posible ese perfil tan fino no es una pantalla nueva, es dónde va la batería. Phoenix traslada el procesador y la energía a una unidad externa conectada por cable, dejando en la cabeza solo ópticas y sensores — la misma filosofía que ya usan visores ultraligeros como el Bigscreen Beyond (107g) frente a los más de 500g de un Quest 3 o los 600-650g de un Vision Pro.

Mockup no oficial de la unidad de cómputo externa ("puck"), realizado por un fan a partir de la filtración — no es material de Meta.
Cuanto menos peso en la cara, más tiempo de uso cómodo — y eso es justo lo que necesita cualquier aplicación profesional seria, más allá de una sesión de juego de 20 minutos.
De visor de salón a herramienta de trabajo
Los indicios apuntan a un dispositivo pensado para pantallas virtuales de productividad y entretenimiento, con interacción por mirada y gesto en vez de mandos — un lenguaje mucho más cercano a un entorno de oficina o de formación que al gaming puro.

Mockup no oficial creado por la comunidad imaginando el uso de Phoenix. Meta no ha presentado ningún diseño final.
Es la misma dirección que ya vemos en aplicaciones de simulación industrial o showrooms virtuales: cuanto más ligero y natural el dispositivo, más fácil es que un equipo lo lleve puesto una jornada completa sin fatiga. Así aplicamos ya la Realidad Virtual en la industria en proyectos de formación y seguridad.
Qué esperar en Connect 2026
Meta tiene previsto su evento Connect el 23 y 24 de septiembre, y todo apunta a que Phoenix tendrá al menos un adelanto allí, aunque el lanzamiento comercial se sitúa en la primera mitad de 2027 y el precio sigue sin confirmarse — cifras anteriores hablaban de menos de 1.000 dólares, ahora bajo presión por el encarecimiento de componentes.
Sea como sea, el mensaje de fondo es claro: los visores ligeros con cómputo externo dejan de ser un nicho de aficionados y se acercan a convertirse en el estándar también para la Realidad Virtual aplicada a empresas.
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