Un holograma que devolvía la voz a Horacio Echevarrieta
En la entrada principal del Palacio Munoa, en Barakaldo, un holograma interactivo recibió a los visitantes con la figura de Horacio Echevarrieta, uno de los últimos propietarios de la finca. La pieza se concibió como un complemento narrativo: una introducción o un cierre para quienes vivían, antes o después, el escape room en realidad virtual instalado en los garajes del mismo recinto, dedicado a la historia de la extracción y producción de hierro y acero durante la etapa industrial de la ciudad.
El Ayuntamiento de Barakaldo confió en la Hiperexperiencia de DeuSens para este proyecto, apostando por un holograma interactivo capaz de combinar proyección holográfica, fotogrametría y locución bilingüe en un mismo espacio patrimonial. La tecnología holográfica permitió dar presencia física a un personaje histórico allí donde antes solo había un panel informativo.
El proyecto partió de la fotogrametría de un busto real de Horacio Echevarrieta, situado en el parque de la finca Munoa. A partir de ese modelo se generó la figura holográfica que "cobraba vida" ante los visitantes, manteniendo un vínculo visual directo entre el monumento físico del jardín y la experiencia holográfica del interior del palacio, reforzando la sensación de estar ante el propio Echevarrieta y no ante una recreación genérica.
Una conversación guiada por el visitante, en dos lenguas
La interacción se resolvió mediante una tablet con botonera en pantalla que activaba la proyección holográfica y su respuesta narrada: cada visitante elegía qué quería preguntar y el holograma respondía con locución profesional grabada en español y euskera. Este formato de pregunta-respuesta permitía recorridos distintos según el interés de cada persona, sin depender de un guion lineal.
La bilingüalidad no fue un añadido secundario, sino una decisión central del proyecto: reflejaba la identidad lingüística de Barakaldo y garantizaba que la experiencia fuera accesible a todos los perfiles de visitante, locales y foráneos.
Echevarrieta, testigo de su propia historia
A través de seis preguntas, el holograma narraba en primera persona quién era Horacio Echevarrieta, su llegada al palacio en 1955 y su relación con su hermana Amalia. También explicaba el origen del propio edificio, construido por Juan Echevarría La Llana y ampliado en 1916 por el arquitecto Ricardo Bastida, quien añadió las torres, los cuerpos laterales y la escalera imperial que hoy definen el palacio.
El relato continuaba con su trayectoria empresarial: las minas de hierro, su papel en la promoción inmobiliaria del ensanche de Bilbao, la Gran Vía de Madrid y el metro de Barcelona, su presencia en la prensa a través de El Liberal, y su impulso a sectores como la radio, la aviación —con Iberia— y la energía eléctrica, en el origen de lo que hoy es Iberdrola.
De los astilleros de Cádiz al submarino E1
El holograma también abordaba una faceta menos conocida de Echevarrieta: la adquisición y relanzamiento de los astilleros de Cádiz, desde donde se construyeron buques como el Juan Sebastián de Elcano y el submarino E1. Esta labor le llevó a ser nombrado Hijo Predilecto de Cádiz, un reconocimiento que el propio holograma compartía con los visitantes.
El relato conectaba así distintos puntos de la geografía española —Barakaldo, Bilbao, Madrid, Cádiz, Barcelona— a través de una sola trayectoria empresarial, mostrando el alcance real de su actividad más allá del entorno vasco.
Amistades de una época y una visión adelantada a su tiempo
Entre las preguntas más personales, el holograma explicaba la relación de Echevarrieta con figuras de la época como Alfonso XIII, su papel en la liberación de prisioneros tras el desastre de Annual, su relación con Abd el-Krim y su amistad con Indalecio Prieto, ofreciendo una ventana a las conexiones políticas y sociales de la España de principios del siglo XX.
El recorrido se cerraba con su capacidad de innovación y diversificación industrial, una visión que hoy queda simbolizada en el satélite SATLANTIS que lleva su nombre, y que la propia experiencia comparaba con el paralelismo de Ciudadano Kane: la de un hombre cuya vida abarcó mucho más de lo que una sola etiqueta podría contener.
¿Listo para dar el salto a la hiperexperiencia?
PROYECTOS SIMILARES